martes, 3 de marzo de 2020


El RÍO Y LA DECISIÓN

¡El rumor del silencioso RÍO nos sorprendió a todos, en el meandro sinuoso RÍO arriba, de repente apareció sin avisar un ola que nos dejo sin aliento. —Cinco motos en medio del cauce estaban en emergencia con el peligro de ser arrastradas por el aumento caudaloso y repentino de la madre naturaleza, ¡nuestras vidas estuvieron a prueba!, las ¡decisiones! a tomar eran de relevancia y de ello dependía la vida o la muerte de un grupo de jóvenes aventureros.

A este deporte, algunos lo llaman “Enduro”, otros “campo traviesa”. Se trata de un “hobbie” que se practica en muchos países del planeta y que consiste en atravesar en moto con cauchos especiales (tacos), todo tipo de montañas con veredas estrechas (normalmente preparadas para personas o animales), llenas de tierra, piedras y con inclinaciones que dificultan y generan una adrenalina que emociona al motero de la “trocha”.

La pasión por practicar este tipo de deporte genera una alta exigencia física y mental, bellas aventuras, amistad y solidaridad entre sus participantes, lo que lo hace muy motivador y aventurero, generando así un contacto directo con la naturaleza que entrega experiencias sin igual. 

Desde muy joven, el deporte de las dos ruedas se adueñó de mis preferencias. —El ruido, la velocidad,  el humo, el compañerismo, el paisajismo, el riesgo y la adrenalina generaban altos retos que me llenaban el alma de pasión y entrega.

¡Era un sábado cualquiera!; luego de muchas anteriores experiencias, sin planificación previa, en un 14 de septiembre de 1974, a mis 16´s primaveras, cuando se nos ocurrió a cinco amigos, cada uno con su respectiva motocicleta Enduro, partir a las 2 de la tarde y luego de abastecer los tanques de gasolina, a disfrutar una experiencia en las montañas de un sector denominado La Unión, en el Municipio el Hatillo ,en las cercanías de Caracas-Venezuela.

¡Luego de dejar a la civilización atrás!, empezamos a bajar un sendero de mediana dificultad que nos llevó hasta la quebrada denominada “Tusmare”, cuyo cauce normal no sobrepasa los 40 centímetros de altura en sus aguas —y sus anchos llegan a tener en algunos lugares entre 10 y 15 metros, lo que lo torna una quebrada (riachuelo) de baja peligrosidad en dichas condiciones ambientales.
Las motos atravesaron sin mayor contratiempo el cauce de la quebrada,  para atacar de subida la ladera del frente de la cordillera y así empezar a subir nuevamente la montaña, —para de esta forma llegar al poblado rural denominado   “Sabaneta” y nuevamente (ya en vías asfaltadas), llegar a nuestras residencias en teoría, sin mayores complicaciones.

¡En medio de la subida empezaron las dificultades! Comenzó a “garuar” y el terreno empezó a hacerse cada vez más resbaloso, aunado a que el sendero estaba muy deteriorado por la temporada de lluvias venezolana y lo había agrietado haciendo canales en su centro,  que generaba que las ruedas de las motos cayeran en dichas grietas y en muchos momentos había que parar la actividad para extraer las naves y proseguir la travesía. —Sudores y más sudores, esfuerzos y más esfuerzos durante la escalada, generó que uno de los cinco moteros, quebrara su fortaleza física y mental y sin consenso previo, se devolvió hacia el rio en solitario. En solidaridad los otros cuatro, luego de una “mini junta” procedimos a no dejar solo en su dificultad al motero desertor.

¡la lluvia empezó a arreciar! Al regresar al río, apagamos las motos para descansar, cuatro de ellas en las orillas y la mía en un montículo  que se encontraba a un cuarto de la orilla izquierda por donde bajamos originalmente a la quebrada Tusmare. 

Era ya el final de la tarde y de repente y sin previo aviso, se empezó a oír en la lejanía un ruido (pensando que era más lluvia) no común que iba en ascenso hasta convertirse en el “rugido de un león mitológico”. —En menos de 10 segundos en el meandro superior apareció una ola que aumentó el cauce y volumen de la quebrada transmutando en el acto a RÍO, que nos llenó de sorpresa, adrenalina y decisiones a tomar.

Las  tres motos más cercanas a las orillas fueron retiradas sin mayores contratiempos.  Encima de la que yo estaba conduciendo, una Yamaha Enduro 250 CC 4 tiempos del año 1972, propiedad de mi hermano mayor, vi con mucha sorpresa como empezó a generarse un nuevo segundo cause del rio por mi lado derecho que me dejó en un montículo o islote totalmente rodeado de agua, atrapado y  sin saber cómo retirar la moto hacia una de las orillas.

El agua seguía creciendo y no me quedó más remedio que tomar una  ¡Decisión!; las tres más factibles en ese momento de apuro, para un joven inexperto de 16 años eran las siguientes:

1.- ¡Esperar! quedarme donde estaba hasta que el rió amainara su caudal: La cual nunca se me ocurrió, quizás por falta de madurez y tranquilidad mental en ese momento de alta dificultad.

2.- Tratar de sacar la moto hacia el lado derecho por el cauce nuevo recién creado: definitivamente eran aproximadamente 8 metros a recorrer, quizás sin mayor profundidad, lo que tal vez habría sido una buena decisión. ¡Solo Dios lo sabía!  

3.- Tratar de sacar la moto hacia el lado izquierdo por su cauce normal: Eran aproximadamente tres metros y mi mente me jugó una mala pasada diciéndome ¡por aquí es!

Encendí la moto, la apunte de forma perpendicular al río y a la orilla izquierda, aceleré a fondo y en el mismo momento que la rueda delantera tocó la corriente. —La embestida me empezó a llevar río abajo en un solo cuerpo flotante moto-piloto.

Parecerá mentira, pero nunca pasó por mi mente salvar mi vida, mi inmadurez me decía que no tenía que soltar la moto y tratar de salir en algún momento posible.

Si mis cálculos no fallan, creo que floté aproximadamente 100 metros río abajo con la moto agarrada a mis manos, ¡no quería perderla pues era de mi hermano!; solo en un meandro muy pronunciado y sinuoso, chocamos contra la orilla y en ese momento se me escapó de las manos y más nunca la volvía a ver. En ese momento la moto me pudo haber atrapado entre sus ruedas, lo cual no ocurrió. —
De ahí en adelante ¡El próximo reto era salir del Rio, lo cual no fue tarea fácil!

Creo que recorrí flotando en solitario aproximadamente otros 80 metros más, en buenas condiciones mental y física, hasta que llegué a una pequeña cascada que me arremolinó debajo de la superficie aproximadamente durante 20 segundos (gracias a Dios no tragué agua) y al salir a flote, la parte posterior de mi cabeza (otra vez gracias a Dios por tener casco de protección) impactó fuertemente con un tronco, que atravesaba el rio de lado a lado y al cual me pude abrazar y que me permitió salir a pesar de mi cansancio y falta de oxigeno.  —Ya con la vida salvada, empecé a caminar Río arriba por su ladera y encontré a los cuatro amigos, donde pudimos conversar sobre lo ocurrido y conocer que además de la moto que yo manejaba, otra más se la había llevado la corriente, pero todos estábamos a salvo que era lo más importante.

En ese momento ya de noche, el próximo reto era subir la montaña, sin luces, agua y con la ropa mojada, una distancia de aproximadamente tres kilómetros, lo que nos llevó por suerte a un Seminario cristiano llamado San Pablo (Padres Paulinos), ubicado en el sector La Unión, donde muy gentilmente nos dieron cobijo y nos permitieron llamar a nuestros padres los que se apersonaron a la brevedad posible.

Es entendible y recordable por mi hoy en día, el nerviosismo mutuo en el momento que llegó mi padre; no recuerdo sus palabras dirigidas a mí al verme, lo que llevó a contestarle de forma instantánea ¡dale gracias a Dios que estoy vivo!, y sin medir mas palabras en el acto me amonestó fuertemente, lo cual nunca podré olvidar sea con razón o sin razón.

A pesar de todas las consecuencias de mis actos de ese día, Lo que sí definitivamente aprendí es que: ¡el buen capitán se ve en la tormenta! Como me enseñara mi padre en muchas siguientes  oportunidades de mi vida.

Escrito por: Juan Raul Alamo Lima.
El Hatillo – Venezuela | Categoría: Relato
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo 
Twitter: @juanraulalamo
Facebook: Juan Raul Alamo
03 de marzo de 2020

miércoles, 26 de febrero de 2020





LOS PAPELITOS DE MI AMOR

¡Poco a poco! y ¡uno a uno! fueron apareciendo. Pensamientos tras alegrías en diferentes lugares de la casa y me fueron llenando de sorpresas. Me activaron para encontrarlos como: “Minero buscando oro en los causes del Rio Carrao”, — me motivaron a desconectar la desentendida e inentendible soledad y vivir en búsqueda de un nuevo mensaje oculto, que me divirtiera el alma rota.

Todo comenzó a finales de junio de 2019, cuando mi amada esposa viajó a España por razones de salud, lo cual me dejó: “más solo que la una”, lo que no es fácil para nosotros los del “sexo débil”. —Soy de familia numerosa y desde muy pequeño he estado rodeado de padres, hermanos, compañeros de clases, amigos; luego hijos, colaboradores y ahora de nietos, y de verdad no soy un gran fanático de la amiga soledad.

Me tocó hacer yo solo lo que normalmente le enseñaban prioritariamente desde la infancia a las niñas de mi generación. Como: lavar, secar, planchar, doblar, ordenar, cocinar, coser, limpiar; aunadas a las labores diarias de trabajar en la oficina, hacer deporte, mantenimientos, mi nuevo entretenimiento de escribir y pare usted de contar, ¡creo que la cabellera se me puso más blanca!.

Unos días después de su partida empezaron a aparecer papelitos de 15x10 de color amarillo claro, con una cintilla superior de cuadritos multicolores, escritos a mano con linda letra, que sabiamente dejó el amor de mi vida, escondidos con premeditación y alevosía en todos los recovecos “habidos y por haber” de nuestro hogar.

Los papiros imaginarios me convirtieron en un “Sherlock Holmes” tras su búsqueda (dentro de libros, en la zapatera, entre platos, debajo del colchón, en el bolsillo interior de un flux…)  y cada encuentro por “goteo” me llenó de mucha ilusión, pues luego de volver a mi hogar incompleto después del trabajo del día, me ocupaba en las tardes el “juego en silencio y a la distancia”, que me permitió retomar mi ilusión con la vida en soledad y hacer más amable el estar solo y saber que aunque en la lejanía, —el reencuentro sería inevitable y fortalecería nuestra relación de más de 35 años, desde que nos conocimos en una playa del oriente de Venezuela y que con tan solo 7 meses de novios hasta que le propuse matrimonio a mi alma gemela,  nos permitió (hasta ese momento) traer al mundo a 3 hijos y a 3 nietos.

Cada uno de los “aparecidos” me permitió estudiar y sacar conclusiones y lecciones, que muy conscientemente me motivo a dilucidar y compartir con mucho cariño:

- Papelito 1: “Hola amor: busca en mi closet, una carpeta blanca para así te deleites con escritos de nosotros a través de los años de casados. ¡I love You!. Te extrañare.” (Con carita feliz incluida).

¡Aquí empezó la casería!, me convertí en “sabueso ingles” de la monarquía que buscaba su presa y olía a la distancia “papel bond” con locura. Este primer encuentro me permitió volver a leer de dicha carpeta, escritos amarillentos (por el paso de los años) y recordar muchos secretos bonitos que nos hemos autodedicado, como humilde pareja exitosa durante tantos lustros y lunas de nuestra exitosa vida conyugal.

- Papelito 2: “Lo que nos parecen pruebas amargas, son a menudo bendiciones disfrazadas” ¡I love You!.  (esta vez sin carita feliz incluida).

¡Y era verdad! Estar solo al inicio me socavó la existencia, pero pronto llegó a acompañarme (por idea de mi hija mayor), mi etapa literaria que me llenó de compañía, creatividades, autodesarrollo, retos imaginaciones y fantasías que trajo a mi vida un gran aprendizaje, satisfacción y reconocimiento por muchos de mis amables y críticos lectores. — “En fin no hay mal que por bien no venga diría un refranero…”

En algún lugar de la mancha…, luego mucha búsqueda, apareció un nuevo toque de sabiduría:

- Papelito 3: “Aunque sacudas con fuerza el reloj de arena, cada gramo caerá a su tiempo”. ¡No fuerces nada! Todo llega…

Un himno a la verdad verdadera y al “aquí y al ahora”, que es un elemento imprescindible en la vida para lograr la paz interior que todos necesitamos, —me llegó como relajante “baño de agua caliente en bañera de burbujas”.

- Papelito 4: RELAJATE: “Hay cosas que llevan su tiempo y otras que el tiempo se lleva”.

Continuaba la aparición de papelillos llenos de apoyo al solitario hombre de la pradera… esto me hizo recordar que de niño mi padre me enseñó que: — “a los niños los días le parecen cortos y los años lentos, pero irremediablemente cuando adultos los días son largos y los años cortos”.

- Papelito 5: ¡Todos los días tengo que agradecer “el tenerte”! y admiro en ti todo lo que he aprendido, pues me has enseñado grandes cosas! I love you (con besito incluido).

Con este se me “aguó el guarapo” diría un venezolano. La palabra “agradecer” es de las más bellas que Dios nos puso a la orden del día, para que notemos que todo tiene una razón de ser y que solo llega tras un esfuerzo dedicado en lo  físico o espiritual. Todas mis neuronas se vieron recompensadas al ser bien correspondido. ¡Un honor bella damisela!

- Papelito 6: ¡Nadie es más feliz que aquel que sabe disfrutar de su propio espacio sin sentirse solo!.
¡Cosa difícil, pero mágica! 

Nacemos unidos a un cordón umbilical; no sentirse solo en largos períodos es tan difícil como subir al Everest. La lección de la soledad, llenó mi existencia de nuevas experiencias, conocimientos, sabiduría y sobre todo conocimiento sobre mí mismo, que nunca me detuve en pensar que eran enfrentables y superables con creces.  

- Papelito 7: Hola, tu universo equilibrado está positivamente, la Ley de la Atracción siempre responde, ¡se repetitivo! ¡Desea y cree!

Tan existente como la Ley de la Gravedad postulada por Sir Isaac Newton, es la Ley de la Atracción. Creemos profundamente en que sin esta ley no hubiésemos construido una bella y armoniosa vida conjunta que nos ha llenado de proyectos y logros de todos los tipos en consonancia con la existencia. —Siembras trabajadas con amor, para dejar frutos bonitos y pintones como los que da la tierra que elegimos para vivir.

- Papelito 8: La vida y el tiempo son nuestros mejores maestros. La vida nos enseña a aprovechar el tiempo y el tiempo nos enseña a valorar la vida…

Maestros tenemos durante toda la vida, es un honor el haber aceptado el conocimiento de cada uno de ellos y aplicarlos a tu buen criterio para lograr convertirte en un ser humano lleno de experiencias enriquecedoras durante el tiempo que nos permita la vida existir. 

- Papelito 9: ¡Hola corazón! ¡Soy una sorpresa si!. Desde los lejos expreso que te quiero  mucho.

Sencillo pero agradable. Las cosas de la vida nosotros las convertimos en lo que queramos que sean. —Las sencillas en complicadas o las complicadas en sencillas, solo se trata de la actitud positiva  con que enfrentemos las situaciones que se nos van presentando. 

- Papelito 10: Métele amor al caos y veras como todo se ordena.

Aquí la Ley de la Entropía que se aprendió en la materia de Físico-Química en mi carrera, llegó a mí perturbar mi soledad. Definitivamente todo (aunque no hagamos nada para ello) tiende hacía el desorden. Si además nos ponemos del lado del Caos, pues las cosas entrarán en un estado profundo e irremediable de desorden que impedirá su ordenamiento lógico, —aunque si por lo visto, sí le agregas amor, las cosas tenderán a equilibrarse, por su magia intrínseca.

- Papelito 11: Eres un imán viviente, lo que atraes a tu vida está en armonía con tus pensamientos dominantes.

¡Sencillo pero contundente! La Ley de la atracción vuelve a entrar en acción y nos permite concentrarnos en una serie de pensamientos que nos lleva por el correcto cause de la vida que confluyeron en el estuario de volver a ver a mi amor. 

- Papelito 12: Se fuerte, nada es permanente, todo es temporal. Cada cosa pasará, no te desanimes, tú haces de tus días lo que tú quieras que sean. Vívelos. Sonríe. No decaigas, falta poco.

Una  buena dosis de vitaminas me llenaron de energía vital. Nada como un buen espaldarazo, apoyo, amor propio  y motivación, para no decaer en los momentos difíciles.

- Papelito 13: No Llenes tu cabeza con preocupaciones, porque entonces no habrá espacio para otras cosas maravillosas. ¡Pronto nos vemos!.

¡Casualidades de la vida!, fueron 13 “los Papelitos” del bello “juego en silencio y a la distancia”, todos y cada uno de ellos llenos de pensamientos, apoyo, confidencialidad y sabiduría. Fue un día 13 de abril en que nos unimos en matrimonio en el año 1984 y a aun este cuento de amor y de proyectos conjuntos está a todo motor, —se logró unir nuevamente luego de 107 días de separación y nos como premió con el nacimiento de dos nuevos nietos bellos, esta vez fuera de Venezuela, en Cork-Irlanda y en Valencia-España con tan solo 55 días de diferencia, para así estar siempre listos para reflexionar, apoyar y compartir con la familia momentos tan importantes y trascendentales de una forma integral y así poder seguir preparando y entregando un bello legado, lleno de ejemplos de existenciales.


Escrito por: Juan Raul Alamo Lima y Marina Rodriguez.
El Hatillo – Venezuela | Categoría: Relato
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo 
Twitter: @juanraulalamo
Facebook: Juan Raul Alamo
26 de febrero de 2020

martes, 24 de diciembre de 2019




SONETO A LA NAVIDAD




Dios nos lo entregó desde lejos


 para darnos pasión y alegría


llegó humilde y con gran señoría


muchos Reyes le hicieron cortejos .




 Niño Jesús vino desde el cielo


María y José estaban felices


Algún día llegaría a mozuelo


en el templo enseñaría matices.




Niño lindo que trae esperanza


Para llenar al planeta con paz


 todos los hombres en preciosa alianza.




Entre nosotros siempre estarás

    
Eres el Mesías de luz, paz y amor


Por siempre en noche buena llegarás.





El Soneto por definición es una composición poética que contiene catorce versos endecasílabos (once silabas), distribuidos en dos cuartetos (cuatro versos por estrofa) y dos tercetos (tres versos por estrofa). Los cuartetos riman el primer verso y el cuarto, así como el segundo y el tercero. Los tercetos pueden ser ordenas de formas indistintas pero dos de los tres versos deben rimar.




Inspirado y escrito por: Juan Raul Alamo Lima. Alaquás - Valencia- España. | Categoría: SONETO
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo_literario  y @juanraulalamo  
Twitter: @juanraulalamo
Facebook Juan Raul Alamo
24 de diciembre de 2019

viernes, 15 de noviembre de 2019



SONETO A VENEZUELA


Tierra mágica, bella y hermosa


Bolívar, Sucre, espadas blandieron


Esperanza y respeto cedieron


Para la nueva patria prestigiosa.





Recibiste con tus brazos abiertos


Ya empezando  los años sesentas


Libertad, democracia manifiestas


Corrigiendo todos los entuertos.




Mares, montañas, llanos y arenas


Cayos, tepuyes, ríos y lagunas


Orquídeas, frailejones y cayenas.




Endulzan, gaitas, valses  y Joropos
    

Sentir musical la vida te truena


Ritmos bonitos entregan piropos.






El Soneto por definición es una composición poética que contiene catorce versos endecasílabos (once silabas), distribuidos en dos cuartetos (cuatro versos por estrofa) y dos tercetos (tres versos por estrofa). Los cuartetos riman el primer verso y el cuarto, así como el segundo y el tercero. Los tercetos pueden ser ordenas de formas indistintas pero dos de los tres versos deben rimar.




Inspirado y escrito por: Juan Raul Alamo Lima. Midleton Irlanda - Venezuela. | Categoría: SONETO
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo_literario  y @juanraulalamo  
Twitter: @juanraulalamo
Facebook Juan Raul Alamo
15 de noviembre de 2019

jueves, 31 de octubre de 2019



EL LAGO DE LAS MAREAS

  Y los vimos llegar como duendes imaginarios de la nada, eran cinco ¡En fila india!, navegando hacia el norte como “barquitos de papel”, nos vieron, giraron 90 grados y se nos acercaron, ¡no supimos si eran naturales o espirituales!, nos observaron en detalle sin miedo ni temor, estuvieron con nosotros muy poco tiempo quizás esperando nuestra iniciativa, —lo suficiente para saber que no fue casualidad el encuentro, pero todo ocurrió muy rápido y cuando nos dimos cuenta, emprendieron su ruta “hacia no sabemos dónde”, con aires de elegancia, paz y armonía…



 Cerca de donde estábamos, hace un poco más de un siglo, en el sureste de Irlanda o como la llaman sus habitantes Eriu, en el condado de Cork en la bahía de Queenstown, un pueblo de pescadores, el día 11 de abril de 1912 despidió al RMS Titanic, luego de que fuera construido en un astillero en Belfast-Irlanda del Norte y recalara puerto en Southampton-Inglaterra y Cherburgo-Francia. Considerado como un gran trasatlántico orgulloso, que — “Ni Dios podía hundir” — partió de su “ultima” costa, directo poniendo proa a encontrarse con el Iceberg en las cercanías de Terranova en el Mar del Norte.  Queenstown en 1920,  hasta  tuvo que cambiar su nombre por Cobh, “quizás para olvidar su mala suerte”.



 Muchos años después, luego de su última faena en Las cercanía de Cobh, tierra adentro, navegando por un pequeño Fiordo (dirían en Noruega) o Ría (en Galicia), un pequeño barco pesquero, llamado “Serenity”, fue dirigido hacía su destino final en el Lago de las Mareas en las cercanías de Midleton. —Al funeral asistieron las gaviotas y los patos del bosque Ballyannan Woods, quienes lo lloraron y le dieron sentida despedida.

¿Quién sabrá en detalle las aventuras de nuestro barco?  — ¿Dónde habrá sido construido?

 Quizás navegó toda la costa sureña de Irlanda en numerosas travesías de pesca. ¿Cuántos marineros habrán pisado su borda? ¿Cuánta pesca habrá llenado sus depósitos? para mitigar el recordatorio de la “gran hambruna de la patata” que por consecuencia de un hongo maligno, dañó las cosechas y casi aniquila la Irlanda de la década de 1840, que hizo que murieran más de un millón de personas y que migraran otras tantas, principalmente a Norteamérica y Australia.

 ¿Cuántos irlandeses habrán peregrinado a la montaña de “Croagh Patrick”? La cumbre sagrada, la cima donde se venera a San Patrick´s,  el Santo Patrón de Irlanda, —para mitigar por fuerza de milagros a  la hambruna implacable.

 Pues nuestro “Serenity”, dio su respiro final, luego de que le fueran retiradas, las cañas, los anzuelos, plomos, nylons;  las redes, atarraya, lanzas, bicheros, nasas, palangres y rastras. Por supuesto también le fue recogida su pesca final que dio alimento a los pobladores de la cercanía.

 El “Serenity” ya “hacía aguas” al llegar al Lago de las Mareas, era inseguro dada su antigüedad volver al Mar del Norte con sus grandes oleajes a capturar Centollas gigantes con sus propiedades afrodísiacas.

 ¡El Lago de las Mareas es muy peculiar! Lo alimenta las aguas saladas y frías del Mar del Norte por su lindero sur y lo endulzan las iguales frías y cristalinas aguas del “Owennacurra River” por su lindero norte.



  ¡El Lago de las Mareas, campo santo del “Serenity”, es muy caprichoso! En un mismo día está totalmente lleno de aguas salubres y  calmadas, que ven reflejadas las nubes algodonadas y los arboles rojizos de su bosque aledaño, y en cuestión de minutos se convierte en una marisma, totalmente formada por lodos, arenas, limos y rocas, que atraen a gaviotas, cuervos y patos al festín de moluscos incrustados que digieren con mucha sabiduría.  Otro día y de forma repentina se forma una línea casi perfecta en su mitad, que divide las aguas del mar serenas y casi inmóviles de las aguas del río salpicadas y burbujeantes. Es como el flujo de la vida, que no siempre nos permite estar en modo de tranquilidad, sino que nos da sorpresas y regalos que nos enseñan a darle valor a lo intrascendental y detallar lo bonito que a veces son los aspectos más diminutos, desapercibidos pero enriquecedores de la mente y el espíritu. En el Lago de las Mareas, aunque existe un pasado funesto, pero como el “Yin y el Yang”, pues tiene su contraparte y sigue la vida, y hasta un Kayak con un remador lo atraviesa con frecuencia, dejando su estela geométrica cónica en sus aguas rebeldes y caprichosas.



 A su lado El bosque Ballyannan Woods, que por su condición otoñal es verde rojizo, que en su lindero oeste acompaña al Lago de la Serenidad y al “Serenity” es un lugar mágico, lleno de senderos y desniveles, con árboles que su tope y su densidad nos impiden ver el cielo, que quizás albergaron a antiguos celtas gaélicos 2.000 años A.C., que no registraban sus mitos por escrito, sino oralmente al ser un pueblo pagano adoradores de Dioses y Diosas.

 Y un día brumoso en el lago de la nada llegaron nuestros ¡cinco bellos cisnes!, dos blancos y tres marrones con lunares blanquecinos, y dudamos de  si eran duendes con disfraces de cisnes, estábamos cerca de la fecha de “Halloween” y todo es posible. Hay quien los llama Leprechaun (Lepricons), que son unas criaturas que pertenecen al folclore y a la mitología Irlandesa desde la llegada de los celtas. Desconocemos si habitan el Bosque Ballyannan Woods para brindarles ceremonia y respeto a los restos del “Serenity”, pues según la leyenda: “Si alguien logra fijar la mirada en un Leprechaun, este no puede escapar, pero en el momento en que se retira la mirada, este desaparece”

Los Cisnes del Lago nos motivaron a crear un corto poema:


Los Cisnes llegaron  aquí


Bonitos y amables vinieron


Amor y sentimientos dieron


Momentos vivos logramos sentir.




Aves sabias del gran Dios


Serenas y elegantes fueron


Sin más nos dijeron adiós


Cariño y emoción sintieron.



 Lo que sí estamos seguros es que el “Sererity”, los Cisnes y el Lago de las Mareas son una experiencia mágica… Cada ser que esté enlazado con el lago disfrutará de sus caprichos, hasta el fin de los días en que la humanidad se deje de asombrar…




Escrito por: Juan Raul Alamo Lima. Midleton- Cork - Irlanda | Categoría: Cuento
Asesora: Patricia Alamo Rodriguez - Irlanda
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo  
Twitter: @juanraulalamo
Facebook Juan Raul Alamo
31 de octubre de 2019

viernes, 18 de octubre de 2019


ARKO, VENUS Y SUS 31´S

 Era el año 2003 y de forma inesperada, perritos y más perritos nacieron en una noche oscura, dispersos en un terreno inclinado de 2.000 mts2. Linternas y más linternas tras la búsqueda de “no sé cuantos” cachorritos. Se encontraba la familia completa: padre, madre y tres hijos adolescentes escudriñando todos los rincones de la parcela cual escudriñamiento del Federal Bureau Investigation. ¡Hasta altas horas de la madrugada continuó la búsqueda implacable! —Al fin encontramos 11 de ellos y se los fuimos entregado, uno a uno, a su madre parturienta y nerviosa, quien a la mañana siguiente en su “honra”, nos colocó “sin féretro”, frente a nuestra puerta principal, el bebé de Rottweiler que faltaba, solemnemente y lamentablemente fallecido...

 Nuestro hogar estaba casi construido y por razones del destino se tardó 5 años en su ejecución y una vez terminado nos vimos en la necesidad de buscar al mejor amigo del hombre para que nos cuidara el lar, en nuestra solitaria urbanización y así evitar que los malhechores hicieran de las suyas, en momentos de malas intenciones. —Un gran terrero para divertirse, hacer territorialidad  y cuidar un bosque en progreso, donde se habían sembrado pinos caribes,  criollos y escalonados, eucaliptos, aguacates, mamones, guayabas, cambures y pare usted de contar… que con el paso de los tiempo convirtieron a nuestro vivienda en una verdadera “Casa del Bosque”.

 No se hicieron planos ostentosos, sino lo suficiente para albergar a una familia con un matrimonio estable con dos hijas y un hijo, cada uno con su cuarto, así como áreas comunes de cocina, sala, comedor y “estar”. —10 años antes en una noche de insomnio (de esas que heredé de mi padre), en mi mesa de dibujo que quedó de la universidad, centralice mi sueño en una casa de dos aguas tipo chalet en papel bond de 90 gr. con un estilográfico marca Rotring. ¡La ley de la atracción demostró que si funciona!

 Venus fue el nombre que democráticamente en familia le asignamos. Nació en el año 2002 en la ciudad de Cagua, Estado Aragua - Venezuela y llegó “cachorra” a nuestra casa primero que nosotros, y de inmediato se convirtió en su cuidadora, inclusive antes de que la familia feliz viviera en ella. Venus era una Rottweiler, preciosa, viva y alerta, como los de su raza: inteligente, resistente y vigorosa que han prestado servicios a la humanidad por más de 1.500 años desde que fueron criados en el pueblo de Rottweil, en el áea de Wurttemberg en la Alemania antigua.  —Los ancestros de los Rottweilers fueron perros acreditados de cuido de ganado, utilizados a veces como perros de combates en las batallas del Imperio Romano y hasta el “pirómano” Emperador Nerón siempre tenía varios de ellos alrededor de su palacio para disuadir a los intrusos malintencionados.

 A pesar de todos sus atributos y belleza ¡Venus no tenía pedigrí! Era una “Doncella de clase media”.

 Venus ya con un año de edad se empezó a sentir sola y fue por ello que localizamos un macho de la misma raza, de alta estirpe, nieto e hijo de campeones, nacido el 12 de enero de 2003, cuyo nombre era “Arko de Inriville” y contaba con más ¡pedigrí y alcurnia que la Reina de Inglaterra!
 Llegó a las 6 semanas de nacido con una belleza especial, gordito, con su carita vellosa, la torpeza típica de los cachorros, correteando discretamente, lo que generó en el acto “amor a primera lamida”.
  
 Hay que reconocer que desde que apareció Arko, nos enamoramos de él, era un bello ejemplar espectacular de Rottweiler de pura raza y de estirpe, cuando creció era todo grande e imponente, belleza por donde lo miraras, pero siempre con alma de cachorro noble. Fue un Perro de buena familia con apellidos de renombre, su padre se llamó “Hero Von Der Othmar” y su madre “Fifi Vom Berderhagen”, ambos inscritos en la Federación Canina de Venezuela.  —Por supuesto hicimos las gestiones, para que el bello heredero “Arco de Inriville” también quedará registrado en tan magna institución perruna, siendo inscrito con el número 321-119563, como mandan las “Leyes del mejor amigo del hombre”.

 Arko y Venus pues se entendieron de maravilla, aquí también hubo ¡amor al primer mordisco! Arko en un principio veía a Venus como su mamá, pues ella tenía un año más de antiguedad y se notaba la diferencia en tamaño.

 Y  pasó lo que tenía que pasar, la gran estirpe y belleza de Arko, lo llevó a pesar 60 kilogramos en menos de tres años y a ser un hermoso, grande, robusto y poderoso animal, aunque siempre creyó que pesaba solo 8 kilos y lo demostraba cuando uno se sentaba en el piso y él se te echaba encima con todo su peso como si fuera un “Schnauzer”. —tenía una cabellera negra azabache con manchas marrones muy definidas en las cejas, los cachetes y las patas. Su conformación compacta denotaba mucha fuerza, agilidad y resistencia, pues hacía un gran ejercicio en el amplio terreno. 

 Venus y Arko se la llevaron muy bien, pero a pesar de que había amor para ambos, la preferencia se la llevó el gran Arko, pues tenía una mirada de sabiduría infinita y no había manera de ocultarlo.  El siempre sabía si estabas contento o triste y si estabas triste, no sabemos cómo lo lograba pero ibas a dejar de estarlo.  —Arko parecía un sabio reencarnado en un perro, un sabio que pudo vivir muchas vidas y habrá dicho que ya estaba cansado de reencarnar en el cuerpo de un ser humano y dijo: ¡yo quiero ser perro!, porque yo se que los humanos tratan mejor a los perros que a los humanos…

 Y llego el momento cuando el Universo lo permitió, que Arko “El Lord” y Venus “la Chica de clase media” un día y con nuestra bendición decidieron casarse por la “Ley de la Naturaleza” y dejar huella en nuestro planeta que es de todos los seres vivos. —Venus empezó a engordar y a un tiempo de entre 60 y 70 días llegaron al mundo los primeros herederos de la bella pareja. El día del parto ella muy sabiamente se resguardó en una esquina del jardín y dio a luz a una docena de pequeñas criaturas que rápidamente empezaron a amamantar y a crecer. Arko no asistió al parto, fue indiferente con el nacimiento de su camada y cuando estos pudieron hacer travesuras y jugar, hasta les huía para no sentirse abrumado y acosado.

 Fue toda una experiencia el convertirnos en criadores de perros “novatos” de la noche a la mañana, sin tener ningún conocimiento veterinario, lo cual no impidió llevar a todos los cachorros a buen destino, durante su crecimiento con la ayuda de su madre Venus. A veces, dada la cantidad de de ellos, a alguno lo “desenchufábamos”  de la teta, para darles puesto en el festín a sus hermanos más flacos y así fue como le llegó a Venus su título nobiliario ganado en batalla  denominado: “Venus la Matriarca”. —Al final las ubres de la madre no los llenaba y les tuvimos que preparar leche pasteurizada y se la servíamos en una bandeja de hacer pizzas “extralargue” y llegaban todos y a la vez, a deleitarse y hacer su concierto de sonidos de degustación de liquido lácteo, no dejaban nada, salían con las patas y los bigotes blancos llenos de gotas de leche y luego todos a dormir y hasta parecían 12 peluches con vida.

 A menos de un año, Venus quedó embarazada por segunda vez de “Arko el Patriarca”,  pero lamentablemente esta vez Venus muy nerviosa (por razones desconocidas) dio a luz a otra docena de perritos, pero en diversos lugares del jardín donde lamentablemente murió uno de ellos, por no haber sido localizado a tiempo.

  En un tercer parto en menos de 3 años llegaron al mundo siete perritos más, para completar sus 31´s,  que es un buen número primo.

 Tanto Venus como Arko vivieron 11 años. Primero se fue Venus y creemos que el Universo lo hizo así para irnos preparando a todos nosotros, y posteriormente a los meses Arko, quienes como fiel pareja perruna, trajeron al mundo a 31 perritos, bellos que poblaron a Venezuela de esta linda y noble raza, que los confines de Alemania nos heredó.

 Todavía me acuerdo ver a mi hijo menor, luego de regresar de la universidad en la oscuridad de la noche a casa, abrazar llorando con sus 22 años en el regazo de Arko,  apoyándolo en los momentos de su despedida, así dándole mucha paz para que se transportara al “Valhala del mejor amigo del hombre”.

 Para nosotros no habrá una pareja de perros en el mundo que pueda llenar ese vacío…





Escrito por: Juan Raul Alamo Lima. Caracas - Venezuela. | Categoría: Relato
Asesora: Patricia Alamo Rodriguez - Irlanda
Blog: juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo  
Twitter: @juanraulalamo
Facebook Juan Raul Alamo
18 de octubre de 2019

lunes, 7 de octubre de 2019



VERSOS AL AMOR


Desde infantes nos envuelve de alegría


Nuestros padres  lo muestran con fulgor


Disfrutamos  dulces mieles día a día


Y es por eso que lo llaman bello amor




Siempre listo llega a nuestra alma


el amor contento hace fiesta a todo dar


Las heridas del corazón logran sanar


Para otorgarnos borbotones paz y calma



De la nada el palpitar se acelera


Por ahí velozmente llegó cual lucero


Lograr que se calme nunca hay manera


Cual manzana de Adán provoca un te quiero




Estamos como locos tras su encuentro


Pues él siempre se disfraza de escondido


Se apoya de las manos de un bandido


Y la calma no da sentimientos al adentro




El amor es matemático erudito


Dividir siempre mucho le ha costado


 solo sabe multiplicar el solito


Pues te entrega la pareja a tu lado




Gran cosa bella es el amor


Pues a veces llega de la nada


Viene y nos regala a nuestra amada


Y siempre entrega un gran sabor



 El amor es más fuerte que cualquier otra cosa. Rompe todas las reglas y leyes, y supera a cualquier ejército por poderoso que este sea.

 Verso dedicado al amor, que sin él no tendríamos la inspiración necesaria para llegar lograr nuestros deseos, anhelos de la vida y consecución de la felicidad.

 ¡El amor nos regala constantemente muchas posibilidades! Nos abre muchos caminos y senderos. Algunos decidimos tomarlos y otros no…

Inspirado y escrito por: Juan Raul Alamo Lima. Caracas - Venezuela. | Categoría: Verso
Blog: http://juanraulalamo.blogspot.com
Instagram: @juanraulalamo_literario  y @juanraulalamo  
Twitter: @juanraulalamo
Facebook Juanraulalamoliterario y juanraulalamo
07 de septiembre de 2019